1. Hay que beber un mínimo de dos litros de agua al día.
Esto es 100% verdad, pero lo más recomendable es hacerlo durante todo el día y no beber muchísimo inmediatamente antes de acostarnos. Si hacemos esto, nos levantaremos con los ojos y las piernas hinchados por la retención de líquidos. Deja el agua para, al menos, una hora antes de irte a dormir.
2. Como muchísima fruta porque no engorda.
Bueno, depende de la fruta dado que todas contienen azúcar en mayor o menor medida. Además, la fruta tiene calorías, aunque no muchas salvo excepciones: el plátano, las uvas, los higos y las cerezas son las más calóricas. Si normalmente comes 3 piezas de fruta al día, intenta que 2 de ellas sean de las más hipocalóricas (melón, naranja, sandía, papaya o pomelo) y sólo una del otro grupo.
3. Si un alimento es light, lo puedo comer indiscriminadamente.
Este es otro mal hábito alimenticio. Un alimento light suele tener un 30% menos calorías que uno normal, ¡pero eso no quiere decir que no engorde! Lo inteligente al comer alimentos light es que los consumamos en la misma cantidad que consumíamos los normales, de manera que al sustituirlos nos ahorremos un 30% de calorías.
4. Aunque esté a dieta, puedo tomar todos los refrescos light que quiera.
Es cierto que los refrescos light tienen menos de 4 calorías, pero están carbonatados. El gas te puede hinchar, abultando tu vientre y dificultando las digestiones. Consume estas bebidas con moderación, aunque sean bajas en calorías.
5. El alcohol blanco engorda menos que el oscuro.
Las bebidas de alta graduación como el ron, el whisky o el vodka tienen muchísimas calorías independientemente de su color. Por ejemplo, 100 ml de ginebra son 244 calorías, las mismas que el whisky escocés. Además, al combinarlas con un refresco puedes aumentar otras 140 calorías más. Una copa de vino tinto es la opción más adecuada si quieres tomar alcohol ya que tiene sólo 65 calorías.
6. El pan integral engorda menos que el blanco.
Existen muchos falsos mitos sobre las calorías del pan blanco, que mucha gente sustituye por el integral para perder peso. En realidad, tienen la misma cantidad de calorías pero el integral tiene más fibra por lo que su efecto es más saciante. De manera que si comes mucho pan integral pensando que engordarás menos, estarás cometiendo un error.
7. El aceite de oliva es muy sano por eso lo consumo en abundancia.
El aceite de oliva es un alimento sanísimo y delicioso, fuente de vitaminas y ácidos grasos esenciales. ¡Pero tiene muchísimas calorías! Debes consumirlo con moderación, intentando no sobrepasar las 3 cucharadas soperas al día. Para aliñar tus ensaladas, se recomienda que utilices un spray para vaporizar el aceite porque así tendrás todo el sabor utilizando una mínima cantidad.
8. Si me salto el desayuno me ahorro calorías.
Desayunar es imprescindible, es una de las comidas más importantes del día y debe contener hidratos, proteínas, grasas y vitaminas. Si nos la saltamos, no sólo llegaremos más ansiosas a la hora del almuerzo y comeremos más cantidad, sino que nos faltará la energía para asumir toda la mañana. Además, las calorías del desayuno se consumen en seguida debido a que en las horas de sueño no estamos comiendo, por lo que al saltárnoslo no conseguimos nada.
9. Comiendo chicle puedo perder peso más rápidamente.
Error, porque el chicle nos produce un efecto rebote en el estómago. Nos provoca más hambre, así que nos puede hacer comer de manera compulsiva. Además, produce gases en el estómago de manera que se hinchará produciendo un efecto nada deseado. Si quieres ‘engañar’ a tu apetito entre comidas, consume snacks sanos como fruta, un yoghurt o un jugo natural.
10. No tomo leche descremada porque contiene menos calcio que la leche entera.
¡Absolutamente falso! Contienen la misma cantidad de calcio, con la diferencia de que la descremada aporta la mitad de grasa. Puedes cambiarte tranquilamente a la leche descremada sin preocuparte por tu calcio.
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